...zoriontxu...edozein herriko jaietan! No, no lo pude evitar, anoche no lloraban mis ojos, sino mi corazón, es tan difícil decir hasta luego que cada nota, cada acorde apuñalaba mis entrañas y se resistía a marcharse de aquí.
Tal vez haya sido la mejor despedida que pudiera haber, herriko jaiak, San Jose, Amurrio, sin nada más que unos litros de kalimotxo y un buen grupo de amigos, sin tener nada pero teniéndolo todo, tocando de nuevo la luna y las estrellas con la punta de nuestros dedos, soñanado, cantando, riendo y viviendo, sobre todo viviendo hasta el último suspiro.Si es cierto que me faltaron muchos y muchas, que la noche no fue totalmente completa, que han sido muchos años cabalgando con personas que ayer dejaron volar sus mentes y sus corazones hacia otros lugares, seguro que tanto o más mágicos.
Sencillamente no se como expresar lo que siento por vosotr@s, mis entrañas se encogen pensando cuando volveré a cantar a la luna, cuando volveremos a estar en cualquier parque, de cualquier sitio, devorando la vida como si fuese nuestra última noche, cuando volveremos a ser inmortales, cuando volveré a buscar esos ojos entre los bares, entre las sombras...
Es cierto que son solo unos meses, que son solo unos cientos de kilómetros, pero lo son sin vosotr@s, y así el camino es mucho más duro. Pero esta noche me habeis dado una buena razón para volver, debo venir a recoger mi corazón, ya que os lo habeis llevado en mil pedazos...



