
A lo que íbamos que me lío, que con 124 kilitos y ya empezando a sudar casi con levantarme de la cama, y con la intención de demostrar mi teoría de que siendo yo la misma persona pero ocupando la mitad, misteriosamente las mujeres empezarían a "fijarse en mi interior", me embarqué en mi cruzada particular contra la grasa, dos años comiendo ensaladitas y llendo practicamente todos los días al gym dieron sus frutos, y me llegué a poner en 93 kilitos. Un finde año con fiestas de basauri, retorno desde Reus etc...me hicieron rondar los 100 al comenzar este 2008 en el que, a base de muuuuuucho sufrimiento y más hambre ya estamos de nuevo sobre los 95 y dispuestos al asalto de los noventa.
Para una persona con un metabolismo normal debe parecer una auténtica tontería esto de decir que se pasa hambre, y sobre todo pasarla "ahora que ya estás bien". La cuestión es que, una vez se ha sufrido para estar normal, sufrir para estar realmente bien no es más que una cuestión de tratar de ver por una vez en la vida cómo sería todo si no nos engordase hasta el aire que respiramos, supongo que a ellxs les vendría bien probar por unos meses que se siente con 40 kilitos de más.
Y en ello andamos embarcados, desayuno superenergético a las 7 y media de la mañana de un cafe con leche desnatada (poca) con sacarina (vamos, unas 50 calorías para empezar el día con buen pie), a lo largo de la mañana un café solo con sacarina (cero calorías, que bien!) pa comer a las 14:00 una ensalada, con su pequeño aporte de proteínas (lechuga, tomate, cebolleta, zanahoria, soja, atún en agua, huevo cocido y aliño) y una pieza de fruta. Por la tarde después de currar piscina o pesas en casa y de cena una maravillosa pieza de fruta y si apetece algo caliente un caldo de verduras de sobre o una crema de champiñones.
Bien, con esta dieta, sin exagerar, deberíamos morirnos. No ingerimos ni el 30 ó 40% de las calorías necesarias para vivir. Pues bien, hasta con esas nos está costando un huevo perder cada gramo, eso sí, si se cumplen los objetivos y en verano estoy en el peso que tengo en mente que se prepare el mundo.
Bueno, voy a seguir pasando hambre, aunque, si les soy sincero, ahora mismo me comía....un búfalo!!!
Disfruten ustedes que están delgadxs y pueden.
Es una puta mierda socio, una puta mierda.
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