No se si es por espíritu rebelde, o por ese argentino reprimido que llevo dentro, pero es que, Mafalda, es mucha Mafalda...
viernes, 28 de marzo de 2014
lunes, 24 de marzo de 2014
No te voy a engañar
No te voy a engañar, normalmente no me
gustas ni mucho ni poco, simplemente estás ahí, gris, con tu
marabunta de gentes que a penas trata de subsistir entre las nubes de
humo y polución.
No te voy a engañar no, si te digo
también que poco a poco creo que nos vamos acostumbrando a vernos,
porque ultimamente viajo a ti cargado de latidos y mirándote a
través de los ojos que, aquí y allí, siempre me acompañan.
Y no te voy a engañar, al decirte, que
en este útimo encuentro, a pesar de la distancia que me separaba de esos latidos
y esos ojos, me encantaste.
Me encantaste porque te alzaste, digna,
rebelde, cargada de sueños y rabia, con las calles supurando utopías
por todos y cada uno de sus poros.
Me encantaste porque el gris cobró
vida y se convirtió en una marea de colores, y desapareció el humo,
y, en vez de poluciones, eran otros los aires que tus gentes
respiraban.
Me encantaste, Madrid, porque, esta vez
sí, fuiste crisol de gentes, fuiste calor y fuiste grito unánime, y
al ser digna, yo lo fui contigo...
jueves, 20 de marzo de 2014
Ave Caesar
Los que han vencido a Microsoft te saludan!
No se exactamente si la famosa oración sería así hoy en día en caso de que aún perviviera el imperio romano, lo que queda claro es que a mi peculiar batalla por volver a la red le viene que ni pintada.
Lo cierto es que yo, tan acostumbrado a ir sembrando los inmundos rincones de internet con mis pensamientos y ensoñaciones, daba por hecho que unas vacaciones virtuales eran pan comido, pero nada más lejos de la realidad. Si ya de por sí las relaciones humanas han dejado de serlo, y nuestra cajera se llama paypal, y si queremos contratar otra línea debemos pulsar el 3, y en vez de reirnos y contagiar el más maravillosos de los viruses que es el buen humor tan sólo escribimos xD; no es menos cierto que fuera del mundo virtual hace frío, y mucho.
Y es que la puñetera red nos hace falta para todo, ¿quieres presentarte a una oferta de trabajo? por internet, ¿quieres estudiar? online... y así con todo oigan, así que, con el paso de las semanas, el mal de las redes comenzó a expandirse en mi interior cual cáncer sin otra cura que la de llamar urgentemente a churrophone para que devolviera a mi alma ese aura de paz que sólo Bill Gates sabe otorgarnos.
Eso sí, ya saben que lo que a otras personas les es un abrir y cerrar de ojos a mi me ha costado más que a Gerges invadir Esparta, que si no va el router, que si el wifi, que si el sistema operativo... en fin, mil y un problemas ridículos que han alargado mi descanso virtual, aunque no quiera reconocerlo, a mi pesar.
A pesar de todo, here i am again...
