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jueves, 29 de agosto de 2013

Sobredosis de acordes

Es algo más que una cosa necesaria para sobrellevar el día a día, la música es, cuanto menos, imprescindible, con cada nota y cada acorde vamos pasando los buenos y los malos momentos, hay canciones para estar con el ánimo arriba, canciones para relajarse, canciones para despertarse e incluso canciones para enamorarse.

Y en estas estamos preparando una sobredosis de notas musicales para este fin de semana, con esa ilusión de niño de ver un montón de grupos y dejarse la voz perdida en alguna madrugada, sin importar ni la edad, ni la sustitución de melenas por calvas sobre el escenario, simplemente disfrutando


Festivales, que lugares. Pulsera de plástico en la muñeca, las zapatillas de batalla, camiseta negra y la mejor sonrisa. Conciertos buenos, malos y regulares, los empujones, el sudor, las gargantas desgarradas, la cerveza mala y el kalimotxo peor, el humo de los petas, los abrazos, los besos, los brindis, el bocata de chorizo y el pintxos de vuelta a casa, los pies reventados, el pitido en los oídos… y el lunes… que nos quiten lo bailao!

lunes, 26 de agosto de 2013

Dia de caras grises

Si es cierto eso de que la cara es el reflejo del alma, sin duda alguna hoy es el día en el que más zombies por metro cuadrado deambulan por las calles.

Ya se que es habitual que los lunes por la mañana el ánimo se encuentre en sus niveles más bajos, pero cuando además de ser lunes, lo juntas con el final de las vacaciones de la mayor parte de las personas, un viaje tempranero en el metro puede llegar a dar ganas de llorar.

Caras mustias, tristes, de esas que piden a gritos una de esas ridículas bajas por stress postvacacional, personas a las que parece que el despertador les ha arrancado la sonrisa, rostros que deambulan con desgana y que parecen encontrar en el resto de grises rostros la excusa perfecta para seguir careciendo de brillo.

Lo cierto es que a mí tampoco me gusta volver de vacaciones, pero cuando lo hago tampoco se me cae el mundo encima. Cuando vuelvo a la rutina después de una pausa de esas que sirven para enriquecer mi caminar lo hago con nuevas perspectivas, sueños y vivencias, lo hago con el deseo de trasmitir lo poco o mucho aprendido en nuevos lugares y con nuevas gentes, y lo hago así porque si no no tendría sentido esa pausa entre trabajo y preocupaciones que dedicamos al verdadero vivir, al que se hace sin ataduras ni restricciones.


Así que espero que, poco a poco, el metro deje de llenarse de las caras grises que quiere imponer la dictadura del trabajo para dar paso a las miradas multicolores de personas que retornan maravilladas de los caminos andados, a pesar de rutinas, trabajos, metros y lluvias…

martes, 20 de agosto de 2013

LLeno, por favor

Antes de marcharse uno de vacaciones, por norma general, va notando como se va quedando sin batería, sin fuerzas, va notando como si las vacaciones estuvieran puestas en el momento justo en el que se te va a terminar la pila.

La cuestión es que da lo mismo que hayas tenido vacaciones un mes antes o que haya pasado un año desde tu última parada, siempre tienes esa sensación de llegar justito y, por eso, por breve que sea el descanso, una vez se ha desconectado se tiene la impresión de volver totalmente cargado de energía, preparado para lo que a uno le venga encima.

Y es que la vida, ese caminar por una autopista con un único final seguro, se nutre realmente de los momentos en los que disfrutamos, en los que hacemos lo que realmente deseamos, sin ataduras socialmente impuestas por muy necesarias que puedan parecernos, y, por eso, sólo necesitamos de unos pocos días para llenar nuestro depósito de nuevas experiencias que nos den combustible para aguantar meses de aburrido transitar por los caminos convencionales...

viernes, 2 de agosto de 2013

Cerrado por vacaciones


martes, 30 de julio de 2013

Ganando el norte

Lo normal, con los tiempos que corren, con el mundo humano yéndose al carajo y el futuro pendiente de si alguien tira definitivamente de la cadena para saber si se marcha por el sumidero, es que la gente termine perdiendo el norte, que termine perdida en medio del camino, sin saber donde tiene que ir ahora que no parece haber nada más allá, y preguntándose para que ha caminado hacia donde le han dicho que camine, si resulta que no iba a llegar a ninguna parte.

Para quien tiene a buen saber salirse de los caminos establecidos y no buscar sino lo que sus latidos y sueños le marcan, en cambio, la ruta sigue estableciéndose y modificándose a cada paso, con dos únicas certezas, que el camino, más tarde o más temprano termina, y que el camino final es la suma de los pasos dados, y es cada cual quien mueve sus propios pies, siendo el dueño de su dirección, sin excusas.


Por eso, se ponga como se ponga el camino, más que perder el norte, prefiero pensar que poco a poco lo vamos ganando, que con cada piedra somos más conscientes de que el destino no existe sino en nuestras utopías y que no llegaremos sino donde queramos llegar, degustando cada paso, levantándonos tras cada tropiezo y recordando cada suela desgastada como única…

martes, 23 de julio de 2013

El post de los martes

Que en verano pesa la pluma no es nada nuevo, es como si en vez de pulsar teclas hubiera que mover bloques de hormigón, las ideas se espesan y el trabajo se multiplica, cuando el cuerpo realmente lo único que pide es realizar una pequeña pausa y recargar las pilas.

Así que es esas estamos, después de haber realizado un pequeño pero maravilloso break en el país de los Pirineos y deseando que llegue la hora de partir hacia tierras del norte, para volver a realizar ese viaje que sería perfecto si fuera contigo, pero que sin duda será genial como desconexión, y es que por mucho mundo que desee recorrer, por muchos paisajes que mis ojos deseen devorar, por muchos aromas y sabores que falten por descubrir, siempre pensaré que el lugar más bello del mundo será en el que estés tu.

Bueno, a pesar de todo, pensaré que, aunque haya 3000 kilómetros de por medio, en el fondo siempre estás conmigo. Que poquito falta... 

martes, 16 de julio de 2013

No hay pan

En este país no estamos dormidos no, estamos en estado vegetativo, terminal, no respondemos a estímulos, a excepción de algún que otro estertor siempre y cuando marque gol Iniesta, pero, visto lo visto, se disipan las esperanzas de una recuperación.

Y es que nos mean y nos dicen que está lloviendo, y más allá de sacar el paraguas abrimos la boca y saboreamos, es como si nos hubiéramos convertido en una sociedad yonki de las mentiras y falsedades de nuestros gobernantes, y no nos pudiéramos dormir tranquilos sin nuestro chute de mangoneo y nuestra dosis diaria de corrupción.


Ni en la mayor charcutería, ni en el mayor supermercado, ni tan siquiera en campofrío, si queremos chorizo, y del bueno, sólo hace falta acudir al congreso de los diputados, los tenemos de todo tipo, de Pamplona, de Salamanca, con más grasa, picantes dulces, rojos, azules, con pellejo, con traje y corbata… de verdad que no entiendo como no organizamos una barbacoa en la plaza del pueblo…

martes, 9 de julio de 2013

La pastilla azul...

Recuerdo que en la universidad, en uno de estos debates de cafetería, intentábamos trasladar a la sociedad actual el momento en el que Neo debe elegir entre la pastilla roja y la pastilla azul, el momento en el que debe elegir entre tomar la pastilla roja y ser consciente del mundo que le rodea realmente y luchar por cambiarlo o tomar la pastilla azul y vivir en la felicidad que otorga la ignorancia.

En la sociedad actual, salvo muy honrosas excepciones, a nadie se le pasa por la cabeza tomar la pastilla roja, la sociedad de consumo nos ofrece la sociedad de la comodidad y la estulticia, la del consume y calla, la de mantenernos en la inopia a cambio de nuestro silencio cómplice.

La diferencia entre matrix y la realidad, se encuentra en que matrix extraía la energía necesaria para su mantenimiento de los humanos, mientras que, para la sociedad capitalista, nunca se ha sacado suficiente. La propia avaricia de los gestores del sistema es la que puede evitar que el mismo se perpetúe, y parece ser que quienes mandan no se dan cuenta de que si aprietas mucho la gallina muere y deja de poner huevos.


El sistema aprieta, aprieta, aprieta y ahoga y, llegado el momento, terminará llegando la gota que colme el vaso, y en ese momento, cuando ya no se pueda apretar más, no habrá pastilla azul que logre volver a dormir a quienes hayan abierto los ojos…

jueves, 4 de julio de 2013

Jueves con Forges

Algunos jueves, a falta de palabras, buenas son sarcásticas sonrisas...





martes, 2 de julio de 2013

La mala suerte

Con estas cosas lo mejor habitualmente es callarse y pensar lo de que “todo lo malo que pase sea esto” no vaya a ser que uno abra la boca y continúe la mala racha. Así que he optado por eso de dejar pasar los días, no vaya a caerme un tiesto mientras paseo o me de una salmonella si me voy de pintxos.

Es curioso como, una vez que a uno le empiezan a pasar pequeños “accidentes”, es como si el universo se aliase para que sucedan todos juntos y en un breve lapso de tiempo, que si un accidente haciendo kayak, un golpe con el coche, incluso que te roben plantas del balcón… mala suerte, se suele decir.

Lo cierto es que yo nunca he tenido muy claro si la suerte te busca a ti o si eres tu quien la busca a ella, lo mismo que no tengo muy claro si cuando decimos que tenemos mala suerte no hemos tenido una potra del copón bendito y deberíamos estar dando palmas con las orejas de que no nos pasaran cosas peores, Porque lo cierto es que me corto el pie pero se queda en un susto y una marca para la posteridad, o que yo sigo entero y es el pobre coche el que paga los golpes que me dan, lo que hace que el concepto de buena o mala suerte no deje de ser algo muy relativo.


Aún así, como habrán comprobado, me he cuidado mucho de hablar de mi mini “mala racha” hasta que no parece haber pasado, no vaya a ser que me mire un tuerto, y tengamos una verdadera desgracia…