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lunes, 31 de diciembre de 2012

Solo un deseo

Una vez más, aunque pareciera poco probable que fuera a conseguirlo con el trote que le estamos dando, este pequeño planeta se ha dignado a dar otra vuelta al sol, y ya van unas cuantas desde que las contamos, 2012 para quienes provenimos de raíces cristianas, 4709 para los chinos o 5773 para los hebreos, más todas aquellas en las que no hemos estado para poder llevar la cuenta.


Un año más y un momento para reflexionar antes de comenzar el siguiente, un momento para guardar en la mochila todo lo bueno pasado y recordar las piedras que hayan podido aparecer en nuestros caminos para tratar de no volver a tropezar con ellas.


A nivel personal, una vez más es difícil enumerar todo lo que este año me ha dejado el camino, a pesar de las dificultades de la vida, del gris con el que la sociedad intenta despertarnos cada mañana y de que nos traten de poner tantas zancadillas que en ocasiones se ponga cuesta arriba casi casi hasta el respirar, este ha sido un año para recuperar la ilusión. Y ha sido un año para recuperar la ilusión porque pase lo que pase, o pese a quien pese, he conseguido seguir emocionándome, con las grandes cosas, con las medianas, pero sobre todo con aquellas pequeñas, a veces insignificantes, que son las que nos permiten cada día seguir vistiéndonos empezando por la sonrisa y mirar al mundo con ojos de niño.


Por eso, por todo, por lo pequeño, por lo grande, con este año que termina no puedo sino daros las gracias a todos. Muchas gracias por cada beso, por cada abrazo, por cada brindis, por cada broma, por cada sonrisa sincera, por cada carta, por cada charla, por cada canción desafinada. Muchas gracias por cada alabanza y muchas más por cada reproche, gracias por las luchas, por compartir las calles, por los sueños y utopías que compartimos. Muchas gracias por leerme, gracias por permitirme leeros, gracias por estar siempre ahí cuando se os necesita, al ladito o a 10.000 kilómetros, pero en el fondo siempre ahí.


Gracias, muchas gracias a quienes desearían compartir más conmigo y no se puede, porque muchas veces nos falte tiempo, otras no nos lleguen las palabras y otras la inapetencia nos pueda. y gracias, muchas gracias, a quienes comparten mi día a día, soportándome, queriéndome, sufriéndome y disfrutándome, gracias a quienes hace tiempo decidieron que su camino era tan mío como mi camino era suyo, y siguen caminando conmigo a ratos a codazos pero casi siempre codo con codo, con el horizonte como única meta, la locura como consejera y la ilusión y la sonrisa convertidas en cada uno de nuestros zapatos.


Y gracias a ti, por todo, por nada, gracias por iluminar los días oscuros, por pintar sonrisas allá por donde camine y por bombear un poquito de felicidad con cada uno de mis latidos, gracias por dejarme ser parte de nuestro pequeño y humilde nosotros.


Termina uno y comienza otro, tal vez un paseo, tal vez una maratón, pero con un solo deseo, el de, dentro de 365 días, poder volver a daros las gracias. Feliz año nuevo!

jueves, 27 de diciembre de 2012

Tristes hasta siempres

Decir hasta siempre nunca es fácil, es cierto que además las fechas en las que estamos parece que invitan a todo menos a tristes despedidas, pero no es menos cierto que la muerte no entiende de fechas y que el camino se termina marque lo que marque el calendario.
Lo cierto es que nunca me han gustado las despedidas si no están acompañadas de un hasta pronto. Poner punto y final a los caminos compartidos significa tener que sacar todo lo que uno tiene para, cerrando una puerta, saber guardar lo mejor de la experiencia vivida en ese enorme saco sin fondo en el que se archivan los buenos recuerdos.

Por eso, a pesar de que no siempre fue fácil, incluso en muchos de los últimos momentos se hizo muy complicado, me guardaré de ti todo lo bueno aprendido. Me guardaré de ti esa energía que nos imprimías, me guardaré esas sonrisas que siempre nos sacabas con tus horribles chistes. Me guardaré los momentos rebuscando entre tus cintas de música, los momentos descubriendo canciones y acordes rotos. Me guardaré, como no, ese momento en las nocheviejas, cunado mientras todo el mundo tiraba petardos, nosotros nos echábamos nuestro “petardo” de año nuevo, como tú lo llamabas.

Me guardaré, a fin de cuentas, todo lo bueno que nos diste, todo lo que nos hizo ser mejores, para aprender a echarte de menos siempre con una sonrisa en la boca, como a ti te habría gustado, agur Kike, agur betirako.

viernes, 21 de diciembre de 2012

This is the end...

Aquí estoy, mirando al cielo mientras contengo la respiración esperando que de un momento a otro comience la lluvia de fuego previa a la oscuridad total, o que de repente aparezca Godzilla de entre las aguas de la ría para arrasar con todo el mundo conocido, pero, mucho me temo, nada de esto va a pasar.

Y si os digo la verdad no tengo nada claro si esto es bueno o malo, porque es ponerse uno a mirar como tenemos el planeta hoy en día y dan ganas de comenzar la destrucción con tus propias manos. Guerras, hambre, injusticia, ausencia de libertad, destrucción de la naturaleza… un panorama que es de lo más desalentador, y que invita a pulsar el botón rojo y mandar a los humanos a freír morcillas, así, sin miramientos.

Y luego miras un poco más en profundidad, y piensas en el valor de las cosas pequeñas, en el placer que produce una sonrisa, en la emoción de una mirada, en el palpitar del corazón tras cada beso, en la sensación de las gotas de lluvia golpeando sobre tu rostro desnudo…y es cuando te surgen las dudas.

Porque los seres humanos somos capaces de lo peor y de lo mejor, pero tenemos el gran problema de que sólo parecemos darnos cuenta de lo primero. Yo siempre he pensado que, más que malos, somos irresponsables. Es mucho más fácil pensar que somos así, que no hay nada que hacer con las personas y que sólo nos queda seguir el camino hacia la autodestrucción, antes que aceptar la enorme responsabilidad que supone tomar las riendas de nuestro propio planeta y aprender a convivir y respetar sin más ambición que la ser feliz viviendo mucho en vez de teniendo mucho.

A pesar de los pesares, me temo que sigo pensando que las personas podemos encontrar nuestra salvación, siempre y cuando comencemos a creernos que hay que dejar de soñar y comenzar a caminar, siempre y cuando comencemos a asumir que no lo estamos haciendo bien, y nos dispongamos a pagar el precio que supone ser responsables de todos y cada uno de nuestros actos, para bien y para mal.

Y si no… pues que venga Godzilla…

miércoles, 19 de diciembre de 2012

4 días sin internet...

Se que les va a parecer increíble, incluso habrá quien piense que todo lo que digo es mentira y que me invento más cosas que Peter Jackson en el Hobbit, pero lo quieran creer o no es tan real como la vida misma, acabo de pasar 4 días sin Internet, y he sobrevivido!

La verdad es que las primeras horas uno lo pasa mal, empiezan los sudores fríos, luego vienen los temblores, las fiebres, los vómitos… pero pasado un rato, tan normal oiga!

Y es que vivimos (yo el primero) en una sociedad con una hiperdependencia tecnológica, y al final uno tiene la impresión de que si se deja el móvil en casa seguro que cuando vuelva va a tener las 10 llamadas que no ha tenido en todo el año, y de que si no abre feisbuk seguro que ese día era el predestinado para reencontrase con toñín, ese gran amigo perdido de la infancia.

He de reconocer que normalmente, los mayores periodos que paso incomunicado suelen coincidir con mis amadas vacaciones. Resulta curioso que cuando más desconecto de las redes es cuando más las necesito para comunicarme mínimamente con el exterior, pero es que estoy convencido de que, si fuera por el mundo con mi tablet, estaría más pendiente de contarle al mundo lo que veo que de ver el mundo.

Créanme, pruébenlo, no es para tanto. Vivir unos días desconectado es vivir en paz, es vivir sin necesidades creadas ficticiamente, es despertarse, ver el sol con la ventana y decidir marcharte a pasear con tu pareja por la orilla de la playa. Es darse todo el tiempo del mundo para cocinar lo que a uno le apetece, es disfrutar de una buena cerveza que te ha regalado un buen amigo, es ver una película en el cine en vez de en tu televisor, es, en definitiva, dedicarle un poco de tiempo a los pequeños placeres de la vida, que tan abandonados tenemos.

No mentiré, el día después llegarán los buzones de mail rebosantes, el feisbuk más rojo que nunca y, como no, el momento en el que te das cuenta de que, por muy desconectado que hayas estado, no ha pasado absolutamente nada que no hubiera tenido que pasar…

viernes, 14 de diciembre de 2012

Días de relax

Si algo bueno tiene no gastar todos los días de vacaciones de que uno dispone a lo largo del año, es que cuando este termina siempre puede rascar alguno para poder parar a respirar un poco en el momento en el que a todo el mundo más le falta el aire.

Ciertamente a mi me encanta usar mis días libres para viajar y conocer lugare sy gentes, pero he de reconocer que esta vez lo que necesito es sentarme y no hacer absolutamente nada, que ya es hacer mucho.

Tomarse un par de días para recargar las pilas y afrontar con fuerza el fin del mundo se me antoja más necesario que nunca, así que disculpen si en los próximos días no me muestro mucho pero, con gran placer, les comunico que estaré descansando...

martes, 11 de diciembre de 2012

Lugares incómodos: el vestuario del polideportivo...

Imagino que en las universidades, sobre todo en las que se forman diseñadores, arquitectos e ingenieros, existirá una asignatura, o que menos que una clase, dedicada a lugares diseñados específicamente para ser incómodos.

Si hay un lugar en este mundo que desde siempre me ha parecido diseñado por Pepe Viyuela, ese es el vestuario de los polideportivos. No, no es algo específico de piscinas o gimnasios, sino de polideportivos públicos, un lugar aterrador y que roza la excelencia en lo que a incomodidad se refiere.

Cuando el concejal de deportes de un ayuntamiento se decide a iniciar la obra de un polideportivo, imagino que sólo pone una condición sine qua non, el vestuario… lo más incómodo posible!

Hay varios elementos o características indispensables en cualquier vestuario de polideportivo para poder cubrir con los estándares de anticalidad:

- la taquilla: es totalmente imprescindible que exista un número elevado de taquillas, de ellas el 25 % no tendrán cerradura, del 75 % restante la mitad tendrán la llave sin cuerda y bajo ningún concepto el usuario dispondrá de ninguna percha para colgar sus pertenencias.

- el banco: es muy importante que el banco nunca exceda los 25 centímetros de ancho, si así fuera, se podría dar el caso de que alguien pudiera apoyar cómodamente sus cosas o, lo que sería aún mucho peor, sentarse. Los bancos deberán conformarse por una hilera de 3 tablas, y se deberá guardar la distancia suficiente para que si alguien deja su mochila esta caiga al suelo irremediablemente.

- el suelo: el diseño debe tener una característica sobre todas las demás, debe ser inundable. Para customizarlo podemos colocar alguna rejilla, pero esta nunca debe tragar el agua, si no se te moja cualquier cosa que se caiga al suelo, no estás en el vestuario de un polideportivo.

- respiradores: inexistentes, se colocan dos máquinas que introducen vapor que añadido a la cualidad pro-vaho de los espejos consigue que sea más fácil digerir un petisuis de sobrasada que peinarse después de la ducha.

Y es que le guste o no a uno, esto es así, da lo mismo que uno esté en el polideportivo de Galdakao, de Cuenca o de Dubrovnic, así que quien se digne en acudir a estos templos del culto al cuerpo y de ofensa al interiorismo, que se vaya preparando…

lunes, 10 de diciembre de 2012

La recta final

Tres semanitas, no queda más, para cuando nos queramos dar cuenta, y siempre que un Apocalipsis zombie el 21 de diciembre no lo evite, nos encontraremos saturados de jamón tratando de deglutir las dichosas uvas preguntándonos si el año que empieza seremos capaces de llevar a buen puerto todas esas cosas que en muchos casos no hemos llegado ni a comenzar en el año que sale.

Tres semanas para llenar todo de buenas intenciones, de dietas espartanas, de promesas de escribir más y más bonito y de seguir gastando suela en caminos, tanto conocidos como inexplorados.

Tres semanas, no más, tres semanas para apurar e intentar hacer algo digno de mención, tres semanas para que el balance no salga muy negativo, tres semanas, en mi caso, para pasar de balanzas, para mirar el precioso camino recorrido en los últimos 12 meses, para asegurar que los siguientes siguen comenzando con la mochila bien llena de sueños y para saber seguir ilusionándome con cada paso, sin convertirlo en una meta en sí mismo, para así no tener que arrepentirme de nada, cuando pasen otros 12 meses…

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Asocial

Si, lo se, no debería quitarme los cascos cuando voy en metro al trabajo, lo suyo es centrarse en un buen libro o una buena canción y ser ajeno al mondo estúpido que nos rodea, pero es que a veces uno, muy a su pesar, quiere ser parte de esa masa infame de zombies, que quieren que les diga.

¿Qué Piter no tiene guasap? Hay que ser asocial!!!

Hasta aquí podíamos llegar bonita. Yo no sólo puedo comprender sino que comprendo y comparto algunas de las bondades de esta maraña de redes sociales, teléfonos y aplicaciones varias en las que nos vemos envueltos, pero todo tiene su límite.

Piter, a quien no conozco pero aún así voy a defender, puede que tenga más amigos que tú, con los que, seguramente, se dedique a compartir unas cervezas y charlar sobre cualquier tontería, pero amigos que cuentan con el y con los que el puede contar. Que piter no tenga quien le cuide la granja en feisbuk no significa que su vida social no exista, sino que la tuya, posiblemente, sea lamentable.

Yo he tenido la suerte, enorme, inmensa, de pertenecer a una generación que jugaba en el monte, se llamaba directamente en el timbre y que, ojo al dato, cuando tenía amigos lejos, de esos con los que te comes los veranos de vacaciones, enviaba CARTAS para saber como estaban. Yo me siento un privilegiado porque a lo largo de mi camino he conocido muchísima gente, y con mucha de ella, en muchos casos ayudado por las redes sociales, sigo manteniendo una muy buena relación.

Tal vez sea que valoro que exista algo más que la simple fachada e inexpresividad de un perfil sin sentimientos, o tal vez que, ciertamente, soy un asocial, pero que me lo llame quien dedica más tiempo que yo a disfrutar de los suyos, quien no hace como yo perdiendo parte de su tiempo en feisbuk sino que de dedica a vivir sus amistades. Lo que no tolero, bajo ningún concepto, es que quien dedica más tiempo a su teléfono que a sus amistades y amores, se sienta con la autoridad moral para marginar socialmente a quien no cumple con sus, esta vez si, asociales estereotipos

lunes, 3 de diciembre de 2012

Cosas de la edad...

Cuando uno tiene 18 o 20 años todo el mundo es viejo y cada momento hay que tragárselo sin masticar, no vaya a ser que por pararse uno a saborearlo deje algo sin comer. Luego entre los 20 y los 30 se empieza con la cantinela esa de que hay viejos de 20 y jóvenes de 40, y evidentemente son jóvenes de 40 aquellos que con esa edad siguen haciendo lo que a nosotros nos parece que hacen los jóvenes.

Pero de repente llega un momento, cuando uno entra en la treintena y su cuerpo le empieza a recordar que no es un adolescente que todo lo aguanta, en el que de verdad te tomas tu tiempo para intentar ver con perspectiva las denominadas “cuestiones” de la edad.

Yo soy de esas personas a las que, aunque no le guste, no le cuesta reconocerlo, ya no soy joven. Y no soy joven por cuestiones tanto biológicas como de definición, sin tener nada que ver con la capacidad de mi hígado para neutralizar chupitos de tequila o de mi cuerpo en general para estar dos días sin dormir.

No soy joven, sin más, ya lo he sido, y me ha encantado. Ya he tenido mi tiempo de aprendizaje sobre la vida, sobre donde ir y sobre como caer y levantarse, y ahora estoy en la época en la que me toca disfrutar de lo aprendido y amortizar tanta tirita.

Que nadie se equivoque, esto no significa para nada que no queden noches interminables en las que la música. la luna, el humo y el alcohol me lleven a mañanas de mantita e ibuprofeno, lo que esto significa es que con el segundo trago seré consciente del por qué de lo que vendrá detrás, y estaré encantado de asumir sus consecuencias.

Son cosas de la edad, aprender a apreciar cada cosa en su justa medida sin despreciar las que hacías antes por el mero hecho de que fueran fruto de la inexperiencia: ni lo joven es inconsciente ni lo maduro serio, todo consiste en encontrar equilibrios. No creo que tomarse un kalimotxo ya no me pegue ni que leer a Bucay con un buen Oporto me convierta en un señor, simplemente he aprendido que cada cosa tiene su momento y que si sabes apreciarlas, la edad es lo de menos.

Así que al final, no es que me haga viejo, ni que deje de ser joven, sino que termino por darme cuenta de que hay que adaptarse a cada momento para saber sacarle todo su jugo, sin prisas, y sin pausas…

viernes, 30 de noviembre de 2012

Ustedes y nosotros...

A veces viene bien recordar las palabras  que escriben los genios del verso, y dejarse llevar un poco en estos tiempos tan revueltos...


Mario Benedetti



Ustedes y nosotros



Ustedes cuando aman

exigen bienestar

una cama de cedro

y un colchón especial



nosotros cuando amamos

es fácil de arreglar

con sábanas qué bueno

sin sábanas da igual



ustedes cuando aman

calculan interés

y cuando se desaman

calculan otra vez



nosotros cuando amamos

es como renacer

y si nos desamamos

no la pasamos bien



ustedes cuando aman

son de otra magnitud

hay fotos chismes prensa

y el amor es un boom



nosotros cuando amamos

es un amor común

tan simple y tan sabroso

como tener salud



ustedes cuando aman

consultan el reloj

porque el tiempo que pierden

vale medio millón



nosotros cuando amamos

sin prisa y con fervor

gozamos y nos sale

barata la función



ustedes cuando aman

al analista van

él es quien dictamina

si lo hacen bien o mal



nosotros cuando amamos

sin tanta cortedad

el subconsciente piola

se pone a disfrutar



ustedes cuando aman

exigen bienestar

una cama de cedro

y un colchón especial



nosotros cuando amamos

es fácil de arreglar

con sábanas qué bueno

sin sábanas da igual.





Lee todo en: Ustedes y nosotros - Poemas de Mario Benedetti http://www.poemas-del-alma.com/ustedes-y-nosotros.htm#ixzz2DhIKEGuv

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Llega el fin del mundo!

Ya está aquí, no queda casi nada, tres semanitas y todo se va por el sumidero, o al menos eso le atribuyen a las predicciones de los mayas y de algún que otro monje lama. Yo si os digo la verdad, me parece una puñeta no saber si es verdad o no, ya sabéis, aunque sea por aprovechar para hacer alguna de esas “cosas que hay que hacer en la vida”.

Es que hay que reconocer, que como dentro de tres semanas de verdad pase algo, nos va a pillar a todos en bragas, y si por ,lo menos pasa de golpe, pues bueno, no habrá tiempo para llantos ni arrepentimientos, pero como nos de una horita de tiempo mientras la oscuridad se hace con la vida… mucha gente va a darse cuenta de la mierda de camino que lleva!

Yo siempre he pensado que la vida al fin y al cabo es una carretera de un solo sentido y que cuando se llega al final no hay forma de dar media vuelta, así que más vale aprovechar el viaje porque no se puede comprar otro ticket.

Cada cual elige, o al menos eso cree, su propia forma de andar el camino, la mía es siempre la misma, sin prisa pero sin pausa, viviendo cada minuto con una lenta impaciencia de que llegue el siguiente, siendo consciente de que nunca voy demasiado despacio si mi ritmo me asegura llegar a mi utopía, y sabiendo de sobra que quien corre mucho recorre mucho camino pero sin haberlo saboreado, lo que es lo mismo que no haberlo recorrido.

Así que si el 21 de diciembre llega el fin del mundo, o si mañana me cae una maceta por la calle y me abre la cabeza, podré estar seguro de que pongo punto y final dejando muchas cosas pendientes pero con la mochila cargada de vivencias, y si una lágrima resbalara por mi mejilla no sería nunca por lo pendiente, sino por no poder rememorar nunca más lo cotidiano y lo ya vivido.

Lo dicho, el 22, si eso, nos tomamos unas cañas…

lunes, 26 de noviembre de 2012

Párpados de plomo

Con la llegada del invierno, del gris, del frío y las lluvias, se da un fenómeno que más que curioso resulta incómodo, el de los párpados de plomo.

Con el desagradable y taladrante sonido del despertador cuando el sol aúno no tiene a bien ni asomarse por el horizonte para ver si nos hemos puesto nuestra sonrisa diaria, nos damos cuenta de que todo, absolutamente todo, pesa más. La verdad es que tu intentas salir de la cama, no por gusto a decir verdad, pero parece que el edredón lo han rellenado de cemento durante la noche, él no quiere moverse y tu ni puedes ni quieres moverlo, a pesar de lo cual, como un zombie levantando su pesada lápida, terminas saliendo de tu cálido refugio camino de tu quehacer diario.

Te aseas y, por mucho frío que tengas, la ropa pesa, no apetece nada vestirse, te pones el jersey y ya te estás arrepintiendo de salir de casa incluso antes de haber desayunado, eso siempre suponiendo que consigas levantar la taza.

Finalmente parece que ya consigues enfilar el interminable pasillo que da salida a la calle, pero tienes la sensación de que el mundo se ha hecho como más bajito y más ancho, y es que los párpados pesan tanto que por más que a lo largo de las siguientes horas intentes levantarlos, los jodíos se han vuelto de plomo, como el cielo, como los lunes, como el invierno…

lunes, 19 de noviembre de 2012

Parco en palabras

Echando un poco la vista atrás en este mi rinconcito, me doy cuenta de que este año, al menos comparado con los anteriores, he sido bastante parco en palabras.
Cierto es que intento mantenerme alejado de la ya generalizada adicción a ir con el móvil en la mano “guasapeando”, pero tengo que reconocer que, mal que me pese, yo también termino diluyéndome en un mar de blogs y redes sociales, intentando tapar mil agujeros con sólo dos manos.

Y es que al final tanto soñar le hace a uno meterse en mil proyectos, la cabeza siempre va a mil por hora y las redes sociales acaban siendo reflejo de expresiones primarias que seguro con un poco más de poso terminarían convirtiéndose en enredadas reflexiones con las que mantener bien cargado este espacio. Restaurantes, hoteles y excursiones que se van a las páginas de críticas on line o viajes que se dejan caer en ese nuevo rinconcito que es el txoko de gulliver , la cuestión es que por mucho que llegue a más lugares, termino con la sensación de no llegar a ninguno.

Pero no se preocupen, porque al fin y al cabo, el primogénito suele ser el hijo al que más cariño se tiene, y este mi pequeño mundo, seguirá dando guerra a pesar de los pesares, siempre y cuando no me falten las palabras que llenen los vacíos renglones que aún están por escribir…

martes, 13 de noviembre de 2012

No encuentro razones...

Puedo encontrar mil razones para ir mañana a la huelga general, estamos en un momento en el que se está procediendo al recorte de derechos laborales y sociales que ha costado mucha sangre y esfuerzo conseguir, estamos asistiendo a la eliminación del derecho a la educación, a la sanidad universal pública y gratuita, a una vivienda digna en pos de la salvación de los bancos que nos han arrastrado a esta situación, estamos asistiendo a un retroceso de las libertades democráticas, a un aumento de la represión, a la multiplicación de la precariedad en todos los ámbitos de nuestras vidas... lo que no encuentro razones, sinceramente, es para no ir...

viernes, 9 de noviembre de 2012

No es suicidio, es asesinato

El país se desangra y gobierno, banca, justicia y fuerzas de "seguridad" miran para otro lado, sin ser conscientes que si el pueblo muere no habrá a quien gobernar, a quien hipotecar, a quien juzgar o a quien "proteger".
Asco, rabia, vergüenza....

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Hablemos del tiempo

Es el tema recurrente por excelencia, siempre asociado a conversaciones totalmente intrascendentes y a esos momentos en los que “algo habrá que decir”.

Y la verdad es que, aunque en ocasiones puede que esa asociación sea totalmente acertada, en otras no puede estar más alejada de la realidad. El clima, y como nos afecta, nos dice muchísimo sobre el interlocutor que tenemos frente a nosotros, sobre como se siente, sobre su estado de ánimo, sobre su forma de ver las cosas.

Yo, por poner un ejemplo, soy una persona cuyo ánimo mejora muchísimo con la luz solar, no tan necesariamente con el calor, pero sí es cierto que con que amanezca un día soleado la sonrisa ya suele salir puesta en mi boca.

Atendiendo a lo poco que da de si una conversación sobre el tiempo se puede saber sobre las personas más de lo que se piensa, hay quien adora la lluvia, quien necesita el calor para vivir, amantes del otoño, quien sueña con las nubes, quien disfruta las tormentas, gente friolera y gente “de Bilbao”, hay a quien le da lo mismo tanto el día que haga como el resto de las cosas que le pasan en su día a día, hay quien está esperando a que el día sea perfecto para aprovecharlo con toda su alma y quien se adapta a los días tratando de sacarles el máximo provecho sin importarles que un poco de lluvia o de sol de más les pueda estropear el plan.

Como con todo en la vida, el como interactúa con el clima nos dice mucho de la filosofía de vida de cada cual, así que, a partir de ahora, deberíamos tomarnos menos a la ligera esa frase de ascensor de, menudo frío que hace hoy….

lunes, 5 de noviembre de 2012

Vagones llenos de bostezos

Entrar por la mañana en un vagón del metro es como ir al zoo, te adentras en un recinto repleto de animales a los que posiblemente jamás observes desarrollarse en su hábitat natural, y casi mejor.

 
Si hay un medio de transporte y un momento específico en el que fluya y se concentre toda la negatividad del universo, ese es un metro de una ciudad cualquiera un lunes a primera hora de la mañana. Mientras los aeropuertos y estaciones de tren y autobús suelen entremezclar las ilusiones del que viaja, las emociones de un reencuentro o simplemente la esperanza del comienzo de una nueva vida lejos de casa, en el metro se unen bostezos, legañas y malos humos para crear un horrible micromundo.

 
Lo curioso del asunto, es que un vagón del metro siempre me ha parecido un lugar para observar atentamente el comportamiento de las personas (al menos antes de la invención de los odioso “esmarfons” y el puñetero “guasap”). Los vagones del metro están repletos de miradas, expresiones, conversaciones, hay gente que lee, gente que no quiere que se sepa lo que está leyendo, está el chico que lanza miraditas todos los días a la chica a la que nunca dirigirá la palabra, la pareja que se come el presente a besos como si no hubiera mañana, la niña que juega en la unión entre los dos vagones y la madre o padre que le dice que ya vale, quien carga una maleta y mira un plano sin saber donde bajarse o quien sólo quiere llegar a casa para echarse en el sofá tras un duro día de trabajo… con sus momentos buenos y malos, con sus gentes de todos tipos y colores, pero habitualmente vagones llenos de vida.

El lunes, por la mañana, lo vagones sólo viajan llenos de bostezos…

miércoles, 24 de octubre de 2012

Mi tiempo es mio...

Dentro de este círculo vicioso en el que nos mete la sociedad en que vivimos de vivir para trabajar más que trabajar para vivir, ayer tuve la tremenda suerte de asistir a un curso sobre gestión del tiempo.

El curso en cuestión enmascarado tras un telón de ser un camino hacia la felicidad personal más que un método para el aumento de la productividad, consistía en aplicar una serie de mecanismos para, por decirlo de alguna forma, aprovechar todo el tiempo haciendo todas las cosas que se pueda sin dejar un recoveco a que la imaginación te distraiga.

Tener la cabeza ocupada con cosas pendientes te distrae de tus deberes y la no concentración trae consigo ansiedad, stress e infelicidad. Señoras, señores, personas de género indefinido, eso es, por decirlo de una forma simple, una soberana estupidez.

Y no lo es por el hecho de aprender a organizar tus tiempos y aprender métodos para evitar el dejarte cosas en el tintero, lo que no tiene que ser negativo en sí mismo. Lo es por el hecho de negar la mera esencia del ser humano y relegarnos a un comportamiento en el que prima la productividad material antes que la intelectual.

Tal vez aún exista quien tenga dudas, pero lo aclaro: no somos máquinas. Sentimos, pensamos, nos despistamos, nos llevamos al trabajo el tengo que hacer la compra y el tengo que visitar a mi amigo Juanito, y eso no sólo no nos hace peores, sino que nos hace humanos, valor por lo visto innecesario para empresas que solo quieren mas y mas y mas.

Y si no quieren entenderlo que no lo entiendan, y que destinen mi tiempo de productividad a enseñarme métodos para ser productivo, que yo seguiré con la cabeza en cualquier sitio más bonito que en una oscura sala de formación de Madrid…

jueves, 18 de octubre de 2012

Los jueves... al sol! xD

Y es que hay que tomarse la vida con humor, o dejar de tomársela...

martes, 16 de octubre de 2012

731 días de ti

Sería imposible contar, de ninguna de las maneras, cuantas sonrisas, miradas o latidos caben en 731 días, imposible cuantificar los sentimientos vividos o encerrar aquí en un puñado de palabras todo lo soñado a lo largo de estos dos años.

Dos años desde que la noche nos invitó a conocernos, a compartir miradas cómplices, canciones desgarradas y sonrisas que enamoran el alma, dos años desde que comencé a labrar mi propio destino en una carrera de fondo que me llevase hasta ti, pasase lo que pasase y pesase a quien pesase.

Dos años, en los que has cambiado mi mundo, en los que hemos cambiado los sueños propios para ir creando poco a poco uno que fuera sólo nuestro, uno en el que las pequeñas piedras del camino nos enseñasen el valor de levantarse y seguir caminando siempre que los pies me siguieran llevando a la utopía de tus ojos y tus labios.

Dos años para vivirte sin más tregua que la que me ofrece tu cálida trinchera, para sentir que mis sueños no son más que humo si tu no estás en ellos, dos años desear que no hayamos sino comenzado a dar los primeros pasos de un largo camino juntos, dos años, sin ninguna duda, para amarte…

lunes, 15 de octubre de 2012

Los sanfaustos...

... y sus consecuencias...










martes, 9 de octubre de 2012

Cascabeles, muchos cascabeles

Da lo mismo los años que pasen, la llegada de estas fechas siempre me ponen de buen humor, es algo así como si de nuevo el chaval al que por unos días le dejan salir a divertirse volviera a emocionarse con la idea de enfundarse en el traje de fiestas.

 
Pasan los años y el ritual, aunque cambie de lugar, sigue siendo el mismo, los pantalones azules, camisa blanca, blusón, pañuelo, medias blancas encima del pantalón, abarkas y gerriko negro para terminar el disfraz que durante una semana nos va a hacer olvidarnos de las tristezas cotidianas entre noches cargadas de reencuentros, canciones y largos tragos de zurrakapote. Y entre todo esto, cascabeles, muchos cascabeles.

 
Cascabeles que sirven para anunciar con su tintineo el comienzo de 8 días de disfrute, cascabeles cuyo sonido se amontona durante la bajada o que acompañan al solitario borrachín en su vuelta a casa mientras el sol asoma con el cierre de las lonjas.

Cascabeles, que, al fin y al cabo, no son más que la esencia de lo que durante unos días nos hace olvidarnos de lo gris que está el mundo, de la apatía de la sociedad y de la aburrida cotidianeidad para sacar lo mejor que hay en nosotros, y compartirlo con la gente a la que queremos.

Ojala en el mundo hubiera más semanas repletas de cascabeles, de muchos cascabeles….

jueves, 4 de octubre de 2012

Los jueves, reir por no llorar

Ainsss.... pais....



lunes, 1 de octubre de 2012

Salir, beber...

Es curioso como según va pasando el tiempo y más piensas en que ya no tienes edad para ciertas cosas, tu cabeza loca y tu cuerpo de repente deciden poner a prueba hasta que punto es cierto, en una especie de espiral suicida sin sentido que, asombrosamente, no termina en una explosión autodestructiva.
48 horas son más que suficientes para ponerte a prueba y darte cuenta de que los años no pesan si se juntan los ingredientes exactos. Y da lo mismo que se unan varias horas de incesante lluvia y barro o noches en las que el termómetro no da tregua, si la mezcla se completa con buenos amigos, acordes revolucionados acompañados de desgarradas gargantas y tus besos y miradas a la luz de la luna, el cóctel es perfecto.

Porque cuando se tiene todo si no tocan nuestras canciones ya las destrozamos nosotros, porque si llueve nos ponemos el flotador y disfrutamos de charca, porque no hay frío que no calienten nuestras sonrisas y no hay noche lo demasiado larga si puedo perderme en tus ojos a cada minuto, porque en el fondo, siempre nos ha perdido salir, beber…


martes, 25 de septiembre de 2012

Y mañana...

lunes, 24 de septiembre de 2012

San Miguel, triunfa donde va

Definitivamente hay cosas que el tiempo es imposible que cambie, vale, es posible que con el paso de los años las formas vayan relajándose y las canas se sumen en forma de cansancio a nuestras representaciones, pero el fondo de nuestra obra sigue siendo el mismo.

 Y es que a pesar de que tratemos de autoconvencernos de que empezamos a estar mayores para darlo todo cuando se planta la ocasión, lo cierto es que hasta la última lágrima de nuestros hígados y cuerdas vocales seguimos siendo esos niños que se niegan a crecer y que sólo quieren disfrutar de un buen rato con sus amigos.

Por eso, es posible que las noches cada vez se nos vuelvan más cortas, pero siguen siendo nuestras, es posible que los brindis a la luna sean cada vez menos, pero siguen siendo igual de intensos; es posible que haya menos abrazos, menos conciertos, menos carreras y menos gritos, pero nos va el alma en cada uno de ellos, porque a pesar de que a veces nos odiemos casi tanto como nos queremos, si algo nos ha enseñado esta vida es a no desperdiciar los valiosos momentos que compartimos y a poder vivir constantemente regocijándonos de todo lo compartido en el camino, estando totalmente seguros, de que aún nos queda mucho por compartir.

Y las noches serán más cortas, y la luna será más breve y los tragos serán más cortos, pero siempre seremos capaces de convertirlos en inolvidables.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Momento Forges...

Es que los jueves es el momento de tomarse las cosas con humor...


martes, 18 de septiembre de 2012

El tamaño si importa

Lo siento, pero no es cuestión de mitos ni cuentos chinos varios, es definitivo, el tamaño si que importa.

Y es que la diferencia entre pasar una noche de esas eternas, de disfrute y gozo en la cama, de las de retozar entre las sábanas durante horas y horas, a pasar una noche de esas que hacen que te levantes con ganas de disparar a ese que te mira en el espejo al amanecer, radica en un solo detalle, el tamaño. Porque diga la gente lo que diga no es lo mismo, no es lo mismo larga y delgada que pequeña y gordita, se mire como se mire, si no tiene el tamaño que se supone que debe tener, la noche es una ruina.

Porque si uno se levanta por la noche para ir al baño y ve en su reloj que son las 2 menos 25 y de repente se da cuenta de que suena su alarma porque son las 7 y 5, es cuando comprende definitivamente que del tamaño de las agujas del reloj depende el disfrute de una larga noche de sueños, o el gozo en un pozo y la hora de irse a la oficina…

lunes, 17 de septiembre de 2012

Próxima estación. Esperanza

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, pero en este caso no hay como perderla para volver a encontrarla.

A mi entender, es difícil encontrar en el panorama de la historia política moderna, personaje más zafio y nauseabundo que la autoproclamada dueña y señora de la comunidad de Madrid por obra de diox doña Esperanza Aguirre. entiendo que cualquiera que observe un poco lo que hay pululando por la política española dirá que puede que exagere, que en un partido en el que los sobornos se visten de traje y se derrochan millones en enormes estatuas en aeropuertos que no funcionan, decir tanto de una sola persona es demasiado.

Pero no, nunca será suficiente para expresar la repugnancia que siempre me ha transmitido esta “señora”. Repugancia que produce por su desprecio total y absoluto hacia toda aquella persona que no sea ella misma, por su fanatismo, por su ausencia total de empatía, por su prepotencia, por su incultura a veces rozando el analfabetismo (quien no se acuerda de aquella escritora… ¿Sara Mago?) por su ansia de poder, en definitiva, por todo lo que ella ha representado.

Así que ahora que se va, no sólo le deseo que no vuelva, sino que le deseo que la vida le trate con el mismo desprecio con el que ella ha tratado las vidas de los demás… hasta nunca!!!

jueves, 13 de septiembre de 2012

No te rias... que es peor!

El día que nos falte el sentido del humor, que diox nos pille confesados...

Grande Forges...

martes, 11 de septiembre de 2012

Crearé mi propio país, con casinos, y furcias!

Si si, eso es lo que ha debido pensar el señor Adelson, que ya era hora de crear su propio país, con casinos, y furcias!!! o mucho mejor, que se lo cree otro y él sólo saque tajada sin el más mínimo esfuerzo.

La cuestión, con todo esto de Eurovegas, no es que un señor americano venga a pedir que le regalen un terreno, derriben y expropien todo lo que en el exista, le paguen las obras de su megaputiclub, no le hagan pagar impuestos, le eximan de la seguridad social a sus trabajadores, le modifiquen los requisitos de contratación a extranjeros para que pueda traer esclavos del tercer mundo, le permitan blanquear dinero a todos los mafiosos en sus instalaciones o se permita jugar a menores y ludópatas, no, esa no es la cuestión.

La cuestión es el todo vale porque creará puestos de trabajo. Y lo vale todo porque las personas no sabemos exactamente que es lo que significa el trabajo. Ahora, que no hay, o que no nos lo dan, se está extendiendo la creencia de que el trabajo se corresponde con la posibilidad ofrecida por el empresario de realizar unas tareas x a cambio de un salario más o menos indigno, nada más lejos de la realidad.

El trabajo no es algo que te dan, ni que te ofrecen, ni que te compran. El trabajo es una fuerza y un potencial de las personas que debieran emplear libremente en el desarrollo de la sociedad. Yo, como trabajador, soy quien dispongo del potencial de trabajo, y el empresario, simple y llanamente, lo necesita. No es necesario que exista un empresario para que yo pueda desarrollar mi potencial, puedo trabajar para uno o para otro, puedo hacerlo gratis, hacerlo a cambio de comida y techo, o simplemente no hacerlo, es mi potencial y lo desarrollo en base a las necesidades que tenga de cubrir, punto.

Por el contrario, la empresa, el empresario, no puede desarrollarse sin el trabajo de las personas, la empresa vacía de trabajo tiene un potencial igual a cero, es el empresario quien necesita del trabajo de las personas para desarrollar su potencial, y no al revés, si nadie ofrece su potencial de trabajo al empresario, la empresa no existe.

Y el problema es, que hasta que no terminemos de entender que esto es así, seguiremos siendo incapaces de dar la vuelta a la tortilla y viendo salvadores en quienes necesitan de nosotros para salvarse a si mismos…

viernes, 7 de septiembre de 2012

Embriagadora nostalgia...

Tener nostalgia de algo, de alguien, de algún lugar, siempre me ha parecido una buena señal siempre y cuando la nostalgia no envuelva todo aquello que haces y vives.
Y me parece una buena señal porque cuando sientes nostalgia de algo es porque ese momento, persona o lugar, fue tan intenso que se arraigó en el fondo de tu corazón y de tus pensamientos, y al recordarlo sientes esa mezcla de tristeza por el momento único que nunca volverá y la alegre esperanza de vivir momentos mejores, es esa especie de círculo en el que el recuerdo de un gran momento vivido te empuja a vivir otro aún más grande.

 
Y estos días, enfrascado entre recuerdos de viajes, charcos y sonrisas, de ciudades que marcan a golpe de tango el irrefrenable deseo de volver a vivirlas, me he sentido en una paz absoluta al comenzar a vislumbrar en el horizonte la embriagadora nostalgia de los momentos que están por venir contigo…

Volver... contigo...

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Hora de psicoanálisis

No se si le pasará al resto de la gente, pero la verdad es que a mi hay ciertos sitios en los que me da por psicoanalizar a la gente, un vagón del metro, el autobús, la oficina a la hora de comer… pero si tengo que elegir mi hora favorita para mis teorías sobre comportamientos humanos, esa es sin duda la hora del gimnasio.

El gimnasio es un sitio genial para observar los distintos tipos de personas que pululan por el mundo, así te comportas en el gimnasio, así eres en la vida real, y la cuestión es que además en todos los gimnasios del mundo hay ciertos tipos de personas comunes.

La que no se mueve: y digo LA porque es LA, es una señora, incluso a veces una chica joven que ya está en el gimnasio cuando tu llegas y, por norma general, sigue allí cuando tu te marchas. Suele llevar un ritmo frenético de una pedalada por cada 10 minutos y suele tener una compañera que hace lo mismo que ella y con la que suele comentar, mientras lee una revista, que no entiende como haciendo 2 horas de ejercicio al día no consigue adelgazar, sobra decir que no sólo no hacen ejercicio, sino que se toman 2 powerade y 4 biomanan extra de chocolate en ese rato de gimnasio antes de ir a la pastelería a darse el capricho que se merecen. Todo su esfuerzo sólo demuestra una cosa, eso de que haciendo ejercicio se adelgaza… es un timo!

La que te mira con cara de asco: nuevamente es LA, puede que exista quien haya conocido a el, pero por norma general es esa persona del tamaño de un cachalote que está 5 minutos es en gimnasio ya que con pagar se adelgaza y pone cara de total y absoluto asco porque, atención, tienes la desfachatez de… estar sudando!!! ni que decir tiene que no suelen ir más de 3 días en su vida al gimnasio antes de desapuntarse, ya que, es un timo!

El tonto del bíceps: aquí no hay ninguna duda, es EL, siempre EL, es esa persona que se cree que si hace un solo ejercicio un millón de veces tendrá un cuerpo de escándalo, no existen las piernas, no existe la espalda, sólo, y sólo existe el bíceps… otro que son 3 días, y, tras comprobar que no tiene todavía el brazo de suarseneguer, se desapuntao porque, es un timo!

El preplaya: quien no ha escuchado el 1 de junio en su gimnasio… yo lo que quiero es marcar la tableta de abdominales!!! es ese tipo de entre 18 y 25 años, que no entiende el por qué de la carcajada general ante su convicción de que en 3 semanas puede lucir el tipo de cristianoronaldo, y que, tras ver que le ponen una dieta, una hora de aeróbicos, una tabla infernal y decirle que la tableta sí, pero para el verano siguiente, se desapunta porque… es un timo!

Y a parte de estos tipos, hay muchos más, los que van a sudar un rato por evadirse del mundo, los que quieren mejorar un poco su forma física, los amantes del deporte (estos se reconocen porque hacen una hora y media de bici… sin música!!!) los que lo intentan y no pueden,. los que pueden y no lo intentan lo suficiente… vamos, la gente más o menos normal y corriente que ya sabe que la en la vida no se regala nada y que hay que esforzarse por conseguir los objetivos. En fin, hoy toca librar, pero mañana… nueva hora de psicoanálisis!

miércoles, 29 de agosto de 2012

Estrés post...

Aceptémoslo, con el final de agosto los días comienzan a hacerse más cortos, la tónica general es que prácticamente todo el mundo esté trabajando (todo el mundo trabajando en este país, que cachondo soy a veces) y la percepción general sea la de que no volveremos a ver unas patatas con alioli en una terraza por lo menos en 10 meses.

Dicen en la televisión que es la vuelta de esos maravillosos días en la costa brava lo que genera estrés postvacacional, ansiedad, insomnio... tonterías. Entiéndanme, yo también observo con penita el final del verano, también echaré de menos la manga corta y las excursiones de fin de semana, pero de ahí a que eso esté provocado por la vuelta de las vacaciones hay un trecho.

Yo, como ya sabréis, tengo la mala costumbre de coger vacaciones en los meses más raros, ya sea junio, diciembre, octubre... bueno, cuando se pueda viajar sin tener que hipotecarse y la jefa o el convenio lo permitan, y cuando vuelvo de mis viajes sólo suele haber una cosa que siento de manera invariable: satisfacción.

Y es que se empeñan en hacer creer a la marabunta torreviejil que hay que sentir mucha, muchísima pena por tener que volver a trabajar, porque estar gastando dinero a espuertas como si no hubiera mañana en las terracitas y el minigolf es lo más maravilloso que le puede a uno ocurrir. Y es que si no fueran tan maravillosas las vacaciones y gastar lo poco ahorrado durante el año... ¿¿¿que sentido tendría trabajar como mulas 40 horas a la semana para que cuatro sinvergüenzas se hagan millonarios???

Así que como somos idiotas nos lo cremos, y nos deprimimos, y el año que viene nos volvemos a deprimir, y de repente un día por cuestiones del azar cogemos vacaciones en marzo, y al volver nos damos cuenta de que mientras el resto están con cara de perro en el curro nosotros tenemos una sonrisa de oreja a oreja, y que lo que nos estresa, en el fondo, no es más que el otoño y, lo demás, son tonterías...

lunes, 27 de agosto de 2012

Darse cuenta una vez más

Muchas veces el secreto para poder alejarse de lo cotidiano y disfrutar es aprender a disfrutar propiamente de lo cotidiano. Es darse cuenta una vez más de que sólo hace falta darse un respiro y alejarse de los pequeños problemas y dedicar un par de días a disfrutar y vivir todo aquello que el trabajo y las tonterías de la vida diaria no te permiten al cien por cien.

Es darse cuenta una vez más de que lo que hace que sea realmente fácil sobrellevar ese día a día es el poder compartirlo con unos ojos, con unas manos, con una sonrisa.

Es darse cuenta una vez más de lo afortunado que puedes llegar a sentirte pudiendo disfrutarte sin límites, sin prisas, sin pausas.

Es darse cuenta, una vez más, de que no es necesario fijarse nuevas utopías cuando uno ya está viviendo en su sueño, sino que lo único necesario es poder seguir caminándolo sabiendo que, si en algún momento resbalo, será tu mano la que me sostenga...

miércoles, 22 de agosto de 2012

Y dale a la tecla...

Pues si, soy un fanático de la tecla y la pluma, que le voy a hacer, mira que intento pararme a mí mismo los pies, pero es que es serenarme un segundo y aparecer más y más ideas en mi cabeza, y así, la verdad, no se puede.

Y es que llevaba ya mucho tiempo dándole vueltas a una idea, pero vistas experiencias pasadas, se que daba en eso, en idea, aunque, una vez más, y sabiendo que lo que no se intenta no se consigue, he decidido ponerme manos a la obra e intentar tener otro pequeño rinconcito más en el que dejar mis historias.

Son muchos los caminos, tantos como viajes, que por ser historias de otro cariz no dejan aquí más que las huellas que han quedado en mí, y ya era hora de que eso cambiara, así que señoras y señores, hoy, asistimos al nacimiento de mi blog de viajes: El Txoko de Gulliver.
Un lugar donde dejar los detalles de viajes, de salidas, de excursiones, de visitas, para que quien tenga inquietudes por conocer esos lugares pueda tener una visión más sobre los mismos, un lugar que, espero, haga las delicias de vuestras ansias viajeras, que arranque, pues, el viaje...

eltxokodegulliver.blogspot.com

martes, 21 de agosto de 2012

Resacas viejunas

¿Cuando te haces viejo? Es una de esas preguntas que nunca han tenido fácil respuesta, imagino que en gran parte porque siempre queda esa diferencia entre la vejez biológica y la vejez en el estado de ánimo y la forma de ser.

Sobre la primera no me quedan dudas, cuando sales un sábado a darte un fiestón y el martes tu hígado sigue dándote patadas es definitivo, tu juventud se ha evaporado cual gota de agua en el desierto de Atacama, así que más vale que lo asumas, no es difícil, solo hay que repetirse, Txino, ya no tienes 20 años... bueno, ya ni 30... xD

La segunda ya es un tema más peliagudo, yo siempre he sostenido que hay viejunos de 20 años y adolescentes de 50, aunque, en el fondo, creo que no es una cuestión relacionada con la edad mental o anímica, sino que tiene que ver con la actitud que se tiene hacia la vida. Y es que, dependiendo de cómo se entienda la vida, se tiene una u otra actitud vital.

Yo observo la vida como un camino finito, no me preocupa lo que pueda venir después del final porque no creo que haya nada, cada paso hay que disfrutarlo y cada bocado hay que saborearlo, son únicos, no vale la pena desperdiciarlos en hacerse personas de provecho, sino que hay que aprovecharse del hecho de ser personas. Luego cada cual que lo aplique como quiera, yo me dejo seducir por la locura y la estupidez y no renuncio a mirar con ojos de niño cada uno de los pasos que doy, y solo deseo que cuando termine mi camino si echo la mirada atrás las lágrimas que broten sean de nostalgia por los bellos momentos vividos, no provocadas por el anhelo de lo que pude y no quise vivir.

viernes, 17 de agosto de 2012

Ongi etorri

Y es que, por mucho que uno se empeñe en no hacerle demasiado caso, al final es imposible no dejarse llevar aunque sea un poquito por la locura en estos días...


jueves, 16 de agosto de 2012

Verano sin palabras

Es cierto que normalmente, con esto del buen tiempo, y pensar en que emplear las horas de libertad que quedan después de trabajar, cuesta más arrancar unos minutos al día para dejar algo de mí en este rincón, pero hay que reconocer que este año, el descenso de palabras roza el pasotismo.

Imagino que mucho tiene que ver con el hecho de haber cruzado charcos hace ya dos meses y de la ausencia de largos viajes y caminos en el horizonte, este año no hay largas esperas ni similares por las que quejarse, y el verano se esfuma entre suspiros sin la angustia que provoca el llevar meses preparando escapadas que parecen no llegar nunca.

Pero no se preocupen, llegarán más veranos, y llegarán más caminos, y más charcos, y más historias que plasmar, y este rincón se volverá a llenar de disparates y utopías, eso sí, mientras tanto, disfruten de sus vacaciones, que merecidas son…

viernes, 10 de agosto de 2012

Güikend

Hay que reconocer que en estos días que azota la caló y no abren ni las tiendas de los chinos, más que ponerse a escribir, lo que apece es ponerse a hacer aboslutamente nada, dejar que la brisa te acaricie dedicarse a vivir...

martes, 7 de agosto de 2012

Comerse la vida a bocados

Beberse la vida a sorbos, devorar el camino a cucharadas, comerse la vida a bocados, a veces más grandes y en ocasiones minúsculos, pero siempre sin dejar nada en el plato. Con el paso del tiempo, echando la vista un poco hacia atrás, me voy dando cuenta de que gran parte de esa cuasiperenne ansiedad vital que me acompañaba a lo largo de cualquier camino que tomara se debía a la impaciencia por tomarme la vida entera de un solo trago.

Era esa sensación de vivir a quemarropa y nunca sentirse totalmente saciado la que, caída a caída y decepción a decepción hacía ver el horizonte como algo cada vez más inalcanzable. Con el paso de muchos horizontes con sus numerosos caminos, al final me he dado cuenta de que lo bello del horizonte es su propia lejanía, el hecho de que cada paso que se avanza es un paso que él avanza contigo y un nuevo bocado que se le pega al caminar por la vida.

El tiempo, al final, me ha enseñado que lo importante no es llegar pronto, ni llegar, rápido, sino llegar lejos disfrutando del camino no como si no hubiera otro, sino simplemente porque no hay otro.

Y en esas andamos, en seguir degustando cada bocado, cada sorbo, cada bocanada de aire, y seguir descubriendo los miles de horizontes que el mundo me ofrece, y los mil que se esconden detrás de tu utópica sonrisa.

 

lunes, 30 de julio de 2012

Sin disculpas

En otro momento les pediría que disculpasen las molestias, pero que durante unos días iba a estar cerrado el txiringuito, ausente de mis pensamientos, ocurrencias e historias cotidianas, pero si soy sincero, creo que no hay nada que disculpar, es necesaria la pausa de unos días para que las ideas vuelvan a fluir, y para que mis escasas neuronas puedan descansar.
Y es que, a pesar de los aires renovados que traje tras recorrer nuevos caminos y saborear nuevos parajes, siempre queda esa pequeña necesidad de guardarse unos días para uno mismo, para no hacer nada de cara a luego poder hacerlo todo.
Así que nada, no me disculpen, como yo no les disculparé cuando ustedes se ausenten, sean buenos... xD

lunes, 23 de julio de 2012

Reencontrarme con las palabras

Soltar lastre moviendo la pluma, como un peso que cae con cada palabra, con cada sencillo verso, como una bolsa de aire que aparece con cada rima. Esa es, en el fondo, la motivación que siempre me ha llevado a escribir esos otros pedazos de mí, los que no se dejan caer por este rincón.

Hacer que la pluma y el papel recojan las tristezas, anhelos y sueños, siempre me ha resultado un ejercicio fundamental para acercarme a ese equilibrio que nunca había tenido, y que ahora me proporcionan tus latidos, miradas y sonrisas.

Pero a pesar del equilibrio, en el fondo de mi, siento que sigo necesitando las palabras, esas palabras que desaparecieron tanto tiempo, que se perdieron entre noches demasiado oscuras para ser plasmadas, y que hace poco volvieron a aparecer, entre atardeceres y miradas al horizonte.

Así que, poquito a poco, sin estresarlas, con el cuidado justo para que no vuelvan a marcharse, se va acercando la hora de volver a acariciar estrofas y versos imposibles, de besar tus labios también entre líneas y rimas, de volver, a fin de cuentas, a reencontrarme con mis propias palabras…

miércoles, 18 de julio de 2012

Sin perder la sonrisa

Y es que al mal tiempo, buena cara, porque la sonrisa, al fin y al cabo, es de las pocas cosas que no van a conseguir robarnos...

lunes, 16 de julio de 2012

Ni padres ni cuentos...

Siempre que escucho esta canción hay algo en mí que se estremece, algo se desde dentro despierta mis sentidos y me obliga a no olvidar que si hoy disponemos de ciertas libertades y unas condiciones de vida más que dignas, sin duda se debe al sudor y la sangre derramada por aquellas personas que se partieron la cara por conseguir un mundo mejor.

Cuando hoy enciendo la televisión, o salgo a la calle a protestar, siento una enorme impotencia. Una enorme impotencia, y una enorme duda sobre que será lo que nosotros, humanos del siglo XXI, le contaremos a nuestros hijos.

Porque el futuro está sólo en nuestras manos, y las opciones son pocas y concisas. A mi me gustaría contar, esa historia tan bonita, de la plaza de Sol iluminada con las ilusiones de quienes querían cambiar el mundo, me gustaría contar ese cuento de mineros y obreros que no permitieron que nadie pisotease sus derechos ni jugase con su pan, me gustaría contar la historia de miles, millones de Che Guevaras que aportan con susu sueños y sus utopías aire a nuevas revoluciones, me gustaría contar la historia de que la gente por fin comprendió lo que les unía y derrocó a quienes sólo se dedicaban a separar y abusar.

Y luego está la otra opción, la del camino que llevamos, en la que no hay padres, ni hijos, ni cuentos, ni nada más que recuerdos de lo que una vez pudo ser.

Entonces… ¿Qué historia escribimos?

miércoles, 11 de julio de 2012

Carta al Olentzero

Querido Olentzero:

Ya sé que hace muchísimos años que no te escribo y que, además, aún es pronto para pedir nada de cara a las consumistas fechas de fin de año. Por lo tanto, como comprenderás, esta no es una carta más que unos padres imitan echar en el buzón y que luego compensan con caros sobornos comprados en el corte inglés, no, esta carta es algo diferente a lo que estarás acostumbrado.

Si te soy sincero, hasta ahora, nunca había creído en ti. Un carbonero que en nochebuena anuncia la llegada de una buena nueva trayendo regalos a todo el mundo, que cosa más ridícula… hasta hoy. Hoy, tú y tus hermanos, que trabajáis el carbón dejándoos el pellejo pero siempre con la cabeza bien alta, habéis convertido en realidad vuestro particular cuento de navidad.

Vosotros y vosotras, carboneras, con vuestra lucha incesante por defender lo que tanta sangre y tanto sudor os ha costado, nos habéis traído la buena nueva. La buena nueva de que se puede plantar cara a un sistema feroz que no entiende de derechos, justicia o estómagos vacíos ante platos sin pan. La buena nueva de que hay quien no se rinde, de que aún quedan esas personas imprescindibles que luchan un día sí y otro también, pase lo que pase y pese a quien pese. La buena nueva de que hay quien no se da por vencido, quien aún no se ha colocado la venda en los ojos ni se ha vuelto sordo ante tanta mentira. La buena nueva es que por fin hay un espejo en el que mirarnos, un espejo negro carbón que desprende rabia y ternura a partes iguales, un espejo en cuyo reflejo volver a encontrarnos.

Ese, Olentzero, ese es el regalo que nos has traido a todos, niños y grandes: esperanza. La esperanza de creer que aún sigue siendo posible ese otro mundo que tanto hemos pregonado, y de que la única batalla que se pierde es aquella que se abandona.

Eskerrik asko Olentzero, benetan.


martes, 10 de julio de 2012

De mentiras y sordos

Y es que el mundo está cada vez peor, vale, no es nada nuevo, los seres humanos hace tiempo que parece que hemos entrado en una espiral de egoísmo y atontamiento colectivo de la que es imposible escapar, pero es que últimamente, el homo sapiens ibericus está que se sale de la tabla.


Un país, región, banda, cuadrilla o lo que sea gobernada por una banda de mangantes manipuladores y mentirosos (aunque lo ponga en femenino que nadie se piense que me olvido de ESPE y compañía) que son votados por un atajo de marionetas ciegas y sordas sin capacidad alguna de reacción. Empiezo a pensar que, en este país, la gente sería incapaz de levantar la mano ni tan siquiera para sacar una pajita por la que respirar bajo el enorme montón de mierda que le echan encima.

Mentiras, a todas horas, sin disimulos y a cada cual más gorda, mentiras para bajar sueldos, mentiras para despedir gratis, mentiras para subir los impuestos, mentiras para rescatar los bancos que ellos han hundido, mentiras para reprimir, mentiras para amnistiar fiscalmente, mentiras para construir megaeuroputiclubscasinos, mentiras, mentiras, y más mentiras.

Y al otro lado, sordera, o, lo que sería más grave, indiferencia. Porque si el problema es de enormes tapones de cera mentales, por complicado que parezca todo nuestro trabajo debería centrarse en construir el algodoncillo mágico que devolviera a la gente la capacidad de escuchar y de sentir vergüenza al escuchar lo que policías, jueces, políticos y banqueros escupen y vomitan por sus asquerosas bocas un día sí y otro también. En cambio, si ese no es el problema, y es que ya hemos asumido como sociedad el sálvese quien pueda y el jesusito que me quede como estoy aunque sepa que es imposible, habrá que empezar a pensar que el combate no debe centrarse sólo en derribar a los pastores, sino también al rebaño…

viernes, 6 de julio de 2012

Mírame a los ojos

En pleno proceso de revolución tecnológica, no seré yo quien diga que todo lo que conlleva sea malo, ni mucho menos, lo que me sorprende, y cada día más, es la forma en la que utilizamos cualquier cosa nueva que cae en mis manos.
No tengo guasa, digo… no tengo whatsapp, no porque no lo vea útil, ya que, como demuestra este rinconcito, comunicarme con la gente es algo de vital importancia para mí. Pero, a pesar de ello, he de reconocer que la vorágine ha llegado a un punto en el que da miedo meterse, porque parece no haber salida ni vuelta atrás.

Gente tomando una cerveza en una terraza sin mirarse, personas más pendientes de si hay wifi donde van que de donde van en sí mismo, zombies que caminan sin mirar ni al suelo ni a lo que tienen delante y, algo que me resulta curioso, gente que ya no se mira, en el metro , en el autobús… en ningún sitio.

He pensado siempre que la mirada de las personas es algo fantástico, te pueden engañar con las palabras, los gestos, incluso con una sonrisa, pero la mirada es diferente, no puede ocultar lo que realmente se siente.

Antes, cuando te montabas en el metro, podías percibir las distintas miradas de la gente, miradas curiosas, miradas dormidas, miradas indiferentes, miradas interesadas, miradas despectivas, miradas de coqueteo, miradas, miles, cruzadas, la mayoría sin significado alguno, pero miradas, muchas miradas, como una pequeña red que te conectaba con el resto de esos anónimos compañeros de vagón, un pequeño chute de humanidad para afrontar el día a día.

Ahora ya no queda nada, cada cual a su mundo virtual, ajeno a los demás, ajeno a lo real, a lo humano, ajeno a lo que le convierte en persona. Lo triste es que terminaré sucumbiendo como el resto, terminaré con ampollas en los dedos de tanto escribir estupideces y con la vista destrozada de tanto mirar la dichosa pantallita, pero, por favor, si esto pasa, y te cruzas conmigo, mírame a los ojos…

miércoles, 4 de julio de 2012

Hoy quiero...

lunes, 2 de julio de 2012

El unico espectador

A veces, en esos momentos en los que tengo debates mentales conmigo mismo para asegurarme de que sigo el camino que quiero y no el que me digan que debo, me ocurre que no comprendo esa duda eterna de la gente sobre si ser siempre uno mismo pase lo que pase y pese a quien pese, o si a veces adaptarse un poco a lo que la gente desearía de tí.

La verdad es que yo nunca he tenido dudas en este aspecto, me debo total y absoluta fidelidad, en ocasiones caeré simpático, en otras me vencerá la timidez, la mayoría de las veces seré bastante payaso y muchas veces dirán que de bueno soy tonto, pero en todas y cada una de esas ocasiones lo que tendré muy claro es que soy yo mismo, sin máscaras ni maquillajes más allá de una sonrisa casi perenne y unos ojos de niño que siempre me ayudan a ver la vida desde mi prisma particular.

Siendo sincero no es una cuestión de rebeldía, no soy una persona a la que le cueste adaptarse a medios, incluso hostiles, pero aún así creo que el serme fiel es algo totalmente necesario. Vida tenemos una, corta o larga dependerá de cómo se viva más que de los años sumados, y compañeros y compañeras de viaje muchos, algunos de a penas unos días, otros de años, incluso habrá con quienes compartamos vida, latidos y abrazos, pero si de algo estoy seguro, es de que la única persona con la que debemos compartir todos y cada uno de los segundos, la única persona a la que no debemos defraudar, a la que debemos ser fieles, y a la que el último de los días deberemos rendir cuentas, es a nosotros mismos.

lunes, 25 de junio de 2012

Renacer

Una auténtica vuelta a la vida, así es como podría definir estas últimas semanas de ojos y mentes ansiosas de aprender y vivir.

Cada viaje, cada camino, tiene su peculiaridad, hay quien pasa por ellos sin fijarse en lo que le ofrecen, sin detenerse a saborearlos y que no conserva de ellos más poso que el que le pueda ofrecer su álbum fotográfico. Y luego está quien está abierto a vivir cada camino como una experiencia única e irrepetible, quien está dispuesto a aprender y retener lo aprendido, quien permite que las huellas le calen de tal forma que incluso cambie su cotidianeidad.

No sabría decir, a ciencia cierta, qué es o dónde exactamente ha ocurrido, pero si que es cierto que este camino me ha ayudado a quitarme muchos de mis lastres personales, me ha ayudado a soltar inseguridades y a mirar con los ojos de niño no sólo el camino de ida, sino también a tomar con la misma o más ilusión el de vuelta.

Ha sido un viaje para encontrar sin buscar, la paz, el equilibrio, los versos, los sueños, a mí mismo, a ti misma, un viaje para descubrir paraísos lejanos y cercanos, para sentirse realmente cerca de lo que nos convierte en humanos. Un viaje, sin duda alguna, para sentir que uno, de nuevo, vuelve a nacer…

jueves, 14 de junio de 2012

Disculpen las molestias...

Pero es que estoy desconectado, o fuera de cobertura...

lunes, 4 de junio de 2012

LLenando maletas...

A decir verdad, antes de partir a un destino lejano y desconocido, siempre hay una tarea que a la gente se le convierte en tediosa como ninguna otra, y esa es la de preparar el equipaje que destrozará tu espalda en los días que vienen.

Y no sólo es complicado saber si con 3 pares de calcetines , un tanga rosa y un gorro de bombero será suficiente para pasear por una selva tropical, sino que lo más complicado es llenar la mochila de todo lo importante sin dejarse nada. Porque hay que reconocer que a uno, por mucho que haya viajado, le surgen normalmente dudas de difícil respuesta, ¿ocupan mucho los sueños? ¿cuánto pesan las ilusiones? las añoranzas de tus besos y abrazos… ¿las facturo o las llevo en el equipaje de mano?

Ciertamente la maleta, aunque parezca lo contrario, de lo que menos se compone es de ropa y calzado, el equipaje, el importante, se compone de la capacidad que se tenga de ilusionarse con todo aquello por descubrir y de guardarlo para aprender de ello en los sucesivos caminos que vaya encontrando, porque al final de último de los caminos, no habrá nada más importante que no haberse dejado ningún sueño en el armario antes de salir de casa…

miércoles, 30 de mayo de 2012

Matt

Ese era el nombre del tío viajero de Fraguel Rock. No hace falta que explique una vez más que recorrer nuevos caminos, o incluso redescubrir los ya caminados, es una de mis pasiones, incluso, podría decirse, es una droga a la que me resulta imposible desengancharme.

Y es que para mi los viajes no comienzan y terminan en un aeropuerto, ni mucho menos. Los viajes siempre comienzan con una idea (aunque parezca increíble, en este aspecto, tengo un montón) que empieza a rondarme la cabeza, una idea que normalmente deriva en horas y horas de recabar información, de buscar lo sorprendente, de darle la vuelta a lo simple, de conocer lo suficiente antes de moverme de mi cómoda silla en Bilbao para perturbar en lo más mínimo la autenticidad de aquello que está por ver. Una vez con la bola de nieve tomando forma en mi denostado cerebro el siguiente paso, por norma general, suele ser buscar uno o varios Sancho Panzas, de los que no combaten sino que comparten las locuras de Don Quijote, que quieran caminar sin temor hacia los desconocidos molinos que nos esperan.

Luego están mil trámites, horas de peleas con mochilas en las que no quieren entrar todas las cosas que uno quiere llevarse y otros engorrosos asuntos que ayudan a darle un toque especial al camino por recorrer, y, antes de partir, y como paso más importante, enfundarse la sonrisa y los ojos de niño para que cada imagen rebose de ilusión y quede grabada imperturbable en la retina, porque un viajero sin ilusión ni es viajero ni es nada.

Y en esas estamos, a una semana de llegar a ese trivial aeropuerto, pero con los ojos, la sonrisa y los sueños ya puestos en el camino que se nos presente...

lunes, 28 de mayo de 2012

Que bonito nombre tienes...

jueves, 24 de mayo de 2012

El sábado gana todo el mundo

Ya vale, por diox, futbol por aquí, futbol por allí, distracción, nada de pan, y circo, mucho circo. Circo con sus leones y sus malabaristas del balón, que más lejos de sentimentalismo alguno, correrán noventa minutos para embolsar en sus abultadas carteras lo que un trabajador normal y corriente en 90 meses del sudor de su frente.

Circo con su payasa mayor, montando un espectáculo grotesco que a nadie hace gracia y diciendo que si algún espectador se queja hay que cerrar el circo. Circo con su desfile de majorettes de cabeza rapada y estandarte rojigualda con aguilucho, tan sedientos de sangre como necesitados de alfabetización. Circo con sus monos, 2300, con porra en la mano, casco fuera de la cabeza y vacío total dentro de ella.

Un circo, del que miles de espectadores, yo el primero, estarán pendientes, un circo en el que gane quien gane, una vez termine, al fin, ganaremos todos.

martes, 22 de mayo de 2012

Ladrones de primaveras

Que si, que qué bonito, que qué verde, que qué…. mierda de tiempo por la madre de diox. Y es que por muy acostumbrado que quiera estar uno a esto de los tristones días de lluvia, hay que reconocer que la larga marcha de un verano a otro a través de un otoño permanente se hace, en ocasiones, insoportable.

Porque bien es conocido que en los países del norte disfrutan en verano del sol de medianoche, de horas y horas de luz y buena temperatura, pero un fenómeno atmosférico prácticamente desconocido, es el conocido como eclipse total de los mediodías, esas nubes tan negras que ni un solo rayo traspasa acompañadas de sus inseparables trillizos lluvia, viento y frío.

Quien me conozca un poco, sabe que más allá de ser una persona que agradece el calorcito, cual lechuga ávida de fotosíntesis necesito la luz del sol para tomar un poco de energía, y así, la verdad, se empieza a volver tarea imposible.

Así que no queda otra que buscar chutes alternativos, que recargar las baterías con cafés y charlas con amigos de los que están lejos físicamente pero muy cerca en la cabeza, tomar energía en cenas regadas con vino y risas entre trenes y estaciones, ponerse las pilas en tardes de rojo y blanco, de brindis y euforia irracional en forma de gol, llenar casi al tope las reservas con el sueño y la promesa de viajes lejanos en distancia y cercanos en tiempo, con la mirada con ojos de niño a un increíble mundo nuevo por descubrir. Cargarme de energía, de fuerza, con cada sonrisa cómplice, con cada mirada furtiva, con cada beso de buenos días y de buenas noches, con cada latido compartido, con cada momento en que me recuerdas que por mucho que intenten cortar todas las flores, jamás podrán robarnos la primavera.

viernes, 18 de mayo de 2012

Hay días....

En los que a uno solo le apetece gritar...

miércoles, 16 de mayo de 2012

Culpables Vs responsables

La verdad es que mirando al mundo, sobre todo al cercano, uno tiene la sensación de que todo se va directamente al carajo, y encima con la sensación de que a la mayoría de la gente no sólo le importa un bledo, sino que justifica su desmovilización en responsabilidades ajenas inexistentes.

Que los culpables de la situación actual son gobernantes, banqueros, patronal y miembros de organismos supranacionales no creo que a día de hoy lo ponga nadie en duda, pero otro gallo se pone a cantar cuando hablamos de la responsabilidad. Porque la gente, escudada en su cómoda vida de sofá, gran hermano, playstation y bmw en el hipotecado garaje de su hipotecada casa, no tiene ningún escrúpulo en decir que los culpables, anteriormente señalados, son al mismo tiempo responsables de la situación.

Y nada más lejos de la realidad, la responsabilidad, la real, de que tengamos los dirigentes y gobernantes que tenemos, de que banqueros esquilmen las arcas de bancos en bancarrota mientras los estados las rellenan con nuestro dinero, es nuestra, y sólo nuestra. Y es nuestra porque en el fondo, somos nosotros quienes decidimos quienes queremos que nos gobiernen, o incluso, en última instancia, si no creemos en ninguno de los que se presentan, tenemos la capacidad de postularnos a nosotros mismos como ejes del cambio. Nosotros, claramente, somos quienes nos hemos acomodado dentro del sistema, quienes hemos permitido el modelo de consumo actual sin rechistar y quienes nos negamos a comenzar a cambiar la forma de vida capitalista por otra basada en el buen vivir. Nosotros, sin ningún género de dudas, somos quienes permitimos que nos recorten los derechos, quienes permitimos que precaricen nuestros trabajos y nuestras vidas hasta el nivel hipotecar nuestro futuro a cambio de las migajas que nos ofrecen.

Y nosotros, como responsables, somos quienes debemos tomar el timón y cambiar la situación, porque por muy culpables que sean ELLOS, finalmente, quienes pagan el pato, somos NOSOTROS.